I Domingo de Cuaresma: "Testigos de verdad"


PRIMER DOMINGO DE CUARESMA 2021

El pasaje del Evangelio que se proclama este año en el primer domingo de Cuaresma corresponde con el comienzo de la vida pública de Jesús narrada por Marcos, y está compuesto claramente por dos partes.  Justamente, tras el bautismo en el Jordán se nos narra el episodio de las tentaciones en el desierto, que en la versión de S. Marcos es mucho más breve y, a continuación, asistimos al primer anuncio de la Buena Nueva en Galilea, con el cual se inicia el ministerio público de Jesús.


“Convertíos y creed en el Evangelio"  (Mc. 1, 14 – 15)
Hemos comenzado la Cuaresma con una exhortación de Jesús que recoge el evangelista S. Marcos: “Convertíos y creed en la Buena Noticia. Pero ¿qué es convertirse, a qué hemos de convertirnos y en qué hemos de creer?.
Se trata de una invitación del Señor a volver a la casa del Padre de la que nos hemos alejado por el pecado; se trata así mismo de implicarnos seriamente en el Reino de Dios, que ha llegado a nosotr@s y nos urge a abandonar el estado de pecado y a comenzar de nuevo. Es precioso convertirse y muy de raíz, para poder CREER en el Evangelio, para poder REALIZAR lo que se espera, que eso es creer. Por ello, la conversión afecta antes que nada a la intimidad profunda del corazón. Es eso lo que ha querido decir el profeta Joel cuando nos urge a “rasgar los corazones, no las vestiduras” (Jl. 2,13).
El cambio tan radical de (raíz y totalmente) que reclama el Señor para responder a la vida de penitencia de la Hospitalaria-Franciscana, mediante lo cual nuestra vida interior tiende a la máxima expresión de Jesús Nazareno. La penitencia, el tomar la cruz, es condición indispensable para seguir a Jesús. Él pone esta condición si quieres venir en pos de mí, si quieres seguirme, te dice niégate a ti misma (no te des tantos gustos, no busques tu propio interés o conveniencia) toma tu cruz (acepta los sacrificios que conlleva tu vida) y, vamos, camina conmigo.( Mt. 16, 24) ;

“ASOCIARNOS A LA CRUZ DE CRISTO Y A SU PROYECTO REDENTOR CON EL ESFUERZO Y VIOLENCIA INTERIOR QUE SUPONE LA TRANSFORMACIÓN DEL HOMBRE VIEJO EN HOMBRE NUEVO, EL VIVIR LAS OBRAS DEL ESPÍRITU Y EL DEJARNOS INVADIR POR DIOS COMO MARÍA PARA QUE EL OBRE A TRAVÉS DE NOSOTROS LA SALVACIÓN DE LA HUMANIDAD.”(CONST., 110).


LES DESEO QUE LA CUARESMA SEA PARA TOD@S NOSOTR@S UNA EXPERIENCIA DE CAMINO HACIA LA RESURECCIÓN.

Si queréis profundizar más, os invitamos a descargar la Lectio Diuina que hemos preparado para este Domingo. 


Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno