II Domingo de Cuaresma - “Maestro, ¡qué bien se está aquí!"


Nos disponemos a celebrar este segundo domingo de Cuaresma, en el que este año contemplamos la escena de la Transfiguración de Jesús ante sus discípulos; esta escena aparece como muy importante en el evangelio según San Marcos, donde se nos muestra  la revelación solemne de Jesús como Hijo, como Predilecto, como Maestro.

La voz del Padre eterno: “Este es mi Hijo amado: escúchenlo” estas palabras nos hacen recordar aquellas del bautismo de Jesús. Parece que cuando Dios Padre habla tiene siempre el mismo mensaje: «Jesús es mi Hijo: yo confío en Él, escúchenlo». De hecho, nosotr@s no tenemos otro camino de acceso al Padre eterno que no sea a través de Jesucristo (Él es el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por Él. Jn 14,6). Quien quiera escuchar a Dios debe escuchar a Jesucristo. Él es la Palabra de Dios que se hizo carne y habitó entre nosotr@s. Nadie conoce o puede conocer mejor a Dios que su propio Hijo.

La Cuaresma es tiempo de conversión, de transformación de nuestras vidas, de conformarnos a la voluntad de Dios. Por eso, la Cuaresma es tiempo de escuchar su voz, de descubrir y re-descubrir su proyecto para cada un@ de nosotr@s.

Dejemos que hoy se nos revele también a nosotr@s y se nos llene la vida de luz, de amor, de esperanza, de paz… oyendo esa voz divina “escuchadle” y que nos motiva a compartirlo con quienes día a día  forman parte de nuestra vida, en las calles, en el trabajo; con los niños, con los jóvenes, con los ancianos. 

Si queréis profundizar más, os invitamos a descargar la Lectio Diuina que hemos preparado para este Domingo. 


Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno