CON AROMA A NARDO


En los montes del Himalaya crece la flor del Nardo, que en hebreo significa “LUZ”. Curiosamente su perfume sale de la raíz y del tallo, no de la flor, quizás por eso a veces deberíamos prestar más atención a lo que sembramos que a los frutos.

Hoy Lunes Santo, María derrama “un frasco entero” sobre Jesús. Y lo hace sobre la cabeza y los pies. Quizás hace alusión a la unión entre el cielo y la tierra, entre lo humano y lo divino, el caso es que ella estaba ungiendo al Rey de los Cielos, pero también embalsamando a un cuerpo humano.

Resulta muy claro que el valor de la donación no era lo que importaba, sino el amor extraordinario que motivaba a María. Creo que ella lo tenía muy claro: “PRIMERO AMAR AL SEÑOR, ADORARLO, Y LUEGO HACER EL BIEN A LOS DEMAS” –

Jesús valora todo lo que le ofrecemos cuando lo hacemos con amor, y El perfuma con el Espíritu Santo nuestras acciones cuando salen del corazón.

Sinceramente creo que el perfume se mezcló con la gracia de Dios, su vida entera se transformó.

Tod@s tenemos en este día la oportunidad de ser fragancia agradable a Dios. Vamos a ungir al Señor hoy y todos los días de nuestra vida.


Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno