Qué Hacemos
Este Instituto es la Caridad
"Id al mundo entero y proclamad la Buena Nueva"
La vida apostólica de la Congregación Hospitalaria de Jesús Nazareno, Franciscana, se fundamenta en el plan de amor y salvación de Dios, realizado en Jesucristo.
Unidas profundamente a Jesús Nazareno, evangelizamos según el espíritu franciscano y el carisma propio de nuestra Congregación. Intentamos ir por el mundo gozosas y confiadas, enviadas por la fraternidad, viviendo según la forma del Evangelio, anunciando y haciendo presente la Buena Noticia de Jesús.
Así lo aprendimos de nuestro Fundador, P. Cristóbal de Santa Catalina, que atento a las inspiraciones del Espíritu, escuchó la llamada urgente de las necesidades de los pobres consagrándose a su servicio pastoral y humano, según el contexto histórico de su tiempo.
Toda la misión apostólica de la Congregación queda así resumida: “Este Instituto es la caridad”. El primer párrafo de las Constituciones lo expresa taxativamente: “El fin primero y principal servir a los pobres”.

El P. Cristóbal comenzó fundando el Hospital de Jesús Nazareno, en Córdoba, para cuidar a mujeres ancianas, enfermas e imposibilitadas y a niños abandonados, por ser los sectores más necesitados y desatendidos en aquel momento. Enseguida, extendió su labor apostólica, caritativa y social a otras personas en situación de necesidad.
Esta es la misión de nuestra Congregación, por ello, según las necesidades de cada momento y ámbito, dirigimos nuestro servicio a personas en dificultad.
Hoy estamos presentes en servicios y centros que atienden a niños, mayores, discapacitados, personas sin techo o/y en riesgo de exclusión social, pobres, solos, y tenemos presencia en varios países que viven situaciones de especial pobreza. También atendemos lugares y centros de espiritualidad y colaboramos en parroquias y otras instituciones.