FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA
La familia de Jesús, llamada también “Sagrada Familia”, vivía en Nazaret. Su familia era parecida a la nuestra. Su mamá, María, se ocupaba de la cocina y los quehaceres de la casa. Su padre José, era carpintero. A pesar de ser hijo de Dios, obedecía con humildad a sus padres en todo. Una familia normal para su tiempo, sin nada a destacar salvo el inmenso amor que se respiraba en ese hogar.
Por eso Dios reúne a los hombres en familias donde nacemos, recibimos los alimentos, el cariño de nuestros papás, y es allí donde aprendemos, por primera vez, a conocer y amar a Dios.
Sintiéndonos llamados a construir la Familia que Dios quiere según la llamada que nos hace, Cada miembro, según su vocación elige ser de una familia: familia misionera, familia sacerdotal o familia laical comprometida. "Decirnos hermanos es darnos mutuamente el mayor título de gloria"
Así es como la vivencia, esta compleja familia Hospitalaria Franciscana, empeñada en mantener y construyendo cada día la fraternidad con esfuerzo continuando y voluntad sincera del crecimiento del AMOR en nuestras mutuas relaciones las bases y los cimientos que en vida le fijó nuestro Fundador Beato Padre Cristóbal Santa Catalina.
Hoy en día, los cambios realizados por la sociedad, están abriendo la perspectiva de familia, a ámbitos en los que hace unos no imaginábamos.
Necesitamos que la familia, a la luz de la Biblia, viva los valores humanos y cristianos. Trabajemos como la familia de Nazaret, defendiendo las vidas que nacen y se desarrollan.
Pedimos a Dios que ninguna familia se albergue debajo del puente y que nadie interfiera en la vida y en la paz de los dos y que nadie los haga vivir sin ningún horizonte y que pueda vivir sin temerlo que venga después. Que ninguna familia comience en cualquier de repente y se acabe por falta de amor.






