15 de mayo, Día de la Familia


El 15 de mayo la ONU nos propone festejar el día de las familias, como célula de la sociedad moderna. Este año está dedicado a la “familia y las nuevas tecnologías”, proponiéndonos reflexionar sobre el impacto de las nuevas tecnologías en el bienestar de las familias.

La familia como unidad básica de la sociedad ha cambiado mucho. Hoy día tenemos modelos diferentes de familia, que se han sumado al modelo tradicional de familia. Pero siempre primando fomentar los lazos familiares y la unión familiar. Hablamos de familias monoparentales, familia sin hijos, familia biparental con hijos, familia homoparental, familia reconstituida o compuesta, familia de acogida, familia adoptiva, familia extensa… Todas diferentes, pero todas son familia. Y nosotras hablamos de FAMILIA NAZARENA.

Nos recuerda el Papa Francisco, en su mensaje del Angelus del 27/12/20, y quizá hoy es un buen día para recordarlo que “a imitación de la Sagrada Familia, estamos llamados a redescubrir el valor educativo del núcleo familiar, que debe fundamentarse en el amor que siempre regenera las relaciones abriendo horizontes de esperanza. En la familia se podrá experimentar una comunión sincera cuando sea una casa de oración, cuando los afectos sean serios, profundos, puros, cuando el perdón prevalezca sobre las discordias, cuando la dureza cotidiana del vivir sea suavizada por la ternura mutua y por la serena adhesión a la voluntad de Dios. De esta manera, la familia se abre a la alegría que Dios da a todos aquellos que saben dar con alegría. Al mismo tiempo, halla la energía espiritual para abrirse al exterior, a los demás, al servicio de sus hermanos, a la colaboración para la construcción de un mundo siempre nuevo y mejor; capaz, por tanto, de ser portadora de estímulos positivos; la familia evangeliza con el ejemplo de vida”.

Al final, de ese mismo mensaje nos invita el Papa a “no olvidar estas tres palabras que ayudarán tanto a vivir la unidad en la familia: “permiso" —para no ser entrometidos, respetar a los demás—, “gracias” —agradecernos mutuamente en la familia— y "perdón" cuando hacemos algo malo. Y este “perdón” —o cuando se discute— por favor decirlo antes de que termine el día: hacer las paces antes de que termine el día”.

También nosotras hoy celebramos este día como familia que somos, Familia Nazarena. No nos unen quizá lazos consanguíneos, pero sí lazos afectivos. La Familia Nazarena hunde sus raíces en el hecho profundo de ser hijas e hijos de Dios, y en el profundo amor que sentimos por el Padre Cristóbal. Celebremos hoy este día con ilusión, con nuestra familia cercana, con la familia de la comunidad cristiana, con nuestra FAMILIA NAZARENA.


Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno