Mascarillas solidarias


En esta IV Jornada Mundial de los Pobres, el Papa nos invita a «Tender nuestra mano al pobre» (cf. Si 7, 32). Nueva es una oportunidad para recordar la predilección de Jesús por los pobres. Una invitación a mantener la mirada fija en quienes tienden sus manos clamando ayuda y pidiendo nuestra solidaridad.
Os invitamos a hacer algún gesto que materialice esta mano tendida, al más puro estilo hospitalario franciscano, y siguiendo el ejemplo del P. Cristóbal:
 
  • A mirar más allá de nuestras ventanas, que tanto protagonismo han tenido en este año de pandemia, a ver con los ojos del corazón a las personas que nos rodean y a ser más sensibles a sus necesidades (de una palabra amiga, de una sonrisa de ojos - lo que permiten las mascarillas-, un gesto, en fin o una oración por ellas).
  • A dejarnos interpelar por la pandemia y preguntarnos qué podemos hacer para vivir más en armonía con el planeta que con tanta generosidad nos acoge.
  • Y, por supuesto, a sacar las manos de los bolsillo y tender la mano al pobre. A acoger a las personas migrantes de nuestro entorno y verlas con los ojos del Evangelio, a colaborar con cualquier iniciativa que ayude a paliar los efectos de la pandemia, a escuchar con los oídos del corazón las angustias y los miedos de quienes nos rodean, en el cuidado y acompañamiento de las personas enfermas, solas, mayores, discapacitadas, víctimas de cualquier forma de violencia, pero especialmente la de género, que están en nuestro ámbito más cercano.
En fin que en este día veamos lo que la pandemia ha dejado de manifiesto: que nos necesitamos l@s un@s a l@s otr@s, que ha nacido una nueva fraternidad. El momento que estamos viviendo ha sacado a la luz nuestros límites y nuestra fragilidad, y nos demuestra la necesidad que tenemos de ayuda recíproca y estima mutua.
¡Feliz Domingo!

Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno