Papá Dios, este lugar es para ti
En la Cuna Paz y Bien de República Dominicana, cada día comienza de una manera distinta: comienza con la oración. Antes de las clases, antes del juego, antes de cualquier actividad, niñas y niños aprenden lo esencial: ponerse en manos de Dios.
La reciente construcción del oratorio ha marcado un antes y un después en la vida de esta misión. No es solo un nuevo espacio físico; es el corazón espiritual de la Cuna, un lugar donde las niñ@s descubren que Dios los espera cada mañana.
Este camino de fe es posible gracias a la entrega constante de las Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno Franciscanas, que no solo acompañan y cuidan, sino que educan en la oración con la vida, enseñando a los niñ@s a rezar con sencillez, confianza y amor. Su presencia cotidiana convierte cada gesto en una catequesis viva.
Junto a ellas, el personal de la Cuna Paz y Bien desempeña una labor silenciosa y fundamental. De manera especial, queremos reconocer el servicio de Dominga De los Santos, cuya dedicación diaria, cercanía y sensibilidad hacen posible que este espíritu de oración se viva con continuidad y coherencia. Su trabajo, realizado con paciencia y cariño, es también una forma concreta de evangelización.
Cada mañana, guiad@s por las hermanas y acompañad@s por el personal, las niñ@s entran en el oratorio para dar gracias, pedir por sus familias y rezar por un mundo que muchas veces no conoce la paz. Allí aprenden que la oración no es una obligación, sino un encuentro vivo con Jesús.
En un tiempo que corre deprisa y deja poco espacio al silencio, esta iniciativa es profundamente misionera: formar corazones orantes desde la infancia. El oratorio se convierte así en una escuela de fe, donde las más pequeñ@s aprenden a confiar y a esperar.
La Cuna Paz y Bien no solo acoge y educa; siembra fe, esperanza y amor, gracias a la entrega de las Hermanas Hospitalarias y de quienes, como Dominga, sostienen cada día esta misión con su trabajo fiel. Porque cuando un niño, una niña aprende a rezar, toda la Iglesia se fortalece.






