353 años. La historia continúa… y nosotras seguimos escribiéndola.
353 AÑOS: DEL “SÍ” DE UNA MUJER AL “SÍ” DE UNA CONGREGACIÓN VIVA
Hace 353 años, una mujer sencilla respondió con valentía al llamado de Dios.
La hermana Juana no tenía estructuras, ni grandes recursos, ni certezas humanas…
Tenía fe. Tenía hospitalidad. Tenía entrega.
Hoy, 353 años después, contemplamos al nuevo Consejo de la Congregación.
Distintos rostros. Nuevos tiempos. Desafíos diferentes.
Pero el mismo espíritu.
Si ayer se servía con lo poco que había,
hoy seguimos sirviendo donde la vida duele.
Si ayer el carisma nacía en lo pequeño,
hoy se expande en comunidades, misiones y corazones que siguen diciendo “sí”.
No celebramos años.
Celebramos fidelidad.
Celebramos crecimiento espiritual.
Celebramos que el carisma no envejece cuando se vive con pasión.
353 años después, no somos memoria.
Somos promesa.
No somos historia pasada.
Somos carisma vivo.
Y mientras haya una hermana dispuesta a amar hasta el extremo,
la obra de Dios seguirá escribiéndose.
Porque el carisma no se conserva…
se encarna.
Se arriesga.
Se entrega.
Y hoy, como ayer, seguimos diciendo:
Aquí estamos, Señor.






