"Tres jueves hay en el año..."


“Tres jueves hay en el año que brillan más que el sol, Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión”. Dos de ellas las hemos celebrado ya y nos queda la tercera: el Corpus. Al igual que la Ascensión, se ha pasado al domingo, en lugar de seguir en jueves como marca la tradición.

Tradición que, en algunos lugares, se sigue manteniendo como en Toledo, por ejemplo. Pero la celebremos un día u otro, o ¿por qué no? los dos días, el motivo de la fiesta es el mismo: celebrar la presencia de Jesús vivo en el pan de la Eucaristía. A diferencia del Jueves Santo, donde celebramos la institución de la Eucaristía, el día del Corpus Christi, la atención se centra en la relación existente entre la Eucaristía y la Iglesia, entre el Cuerpo del Señor y su Cuerpo Místico. Las procesiones y adoraciones prolongadas, celebradas en esta solemnidad, manifiestan públicamente la fe del pueblo cristiano en este sacramento. En ella, la Iglesia encuentra la fuente de su existencia y de su comunión con Cristo, presente en la Eucaristía en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad.

Me vienen a la mente en estos días unas palabras del Papa Francisco, pronunciadas en el día del Corpus del año 2016 y que hoy, ahora, tras el paso de esta pandemia por el mundo, cobran una especial relevancia: “La Eucaristía se convierte desde el principio en el centro y la forma de la vida de la Iglesia. Pero pensemos también en todos los sant@s - famosos o anónimos - que se "partieron" a sí mismos, a sus vidas, para "dar de comer" a sus herman@s. ¡Cuántas madres, cuántos padres, junto con el pan de cada día cortado en la mesa de la casa, se han roto el corazón para hacer crecer a sus hij@s, y hacerlos crecer bien! ¡Cuánt@s cristian@s, como ciudadan@s responsables, se han roto la vida para defender la dignidad de tod@s, especialmente de l@s más pobres, marginad@s y discriminad@s! ¿Dónde encuentran la fuerza para hacer todo esto? Precisamente en la Eucaristía: en la fuerza del amor del Señor resucitado, que también hoy nos parte el pan y repite: Haced esto en mi memoria“.

Celebremos, pues, en estos días, con inmensa alegría, la presencia de Jesús resucitado en el pan y vino eucarísticos, pero celebremos mucho más la presencia de Jesús en todas aquellas personas cercanas que con sus palabras, con sus obras, con sus gestos hacen presente a Jesús en medio de nosotras. ¡Feliz día del Corpus!


Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno