Dia De La Virgen Del Carmen


Hace 8 siglos donde los carmelitas recibieron el escapulario de la virgen del Carmen, y desde allí la singular devoción, les invito a ir 8 siglos atrás para ver, cómo los judíos y cómo el profeta Elías, acudían a ese monte que se divisa el Mediterráneo, para pedir la intercesión de Dios, para buscar la comunicación con el Dios de la misericordia infinita.

Los montes tienen una significación en la vida de los judíos y cristianos: monte Sinaí, monte Carmelo, monte Tabor etc. Son lugares que nos hablan de la posibilidad de encontrarnos con Dios, de acercarnos a su misterio, de dialogar con Él; es por eso que pedimos a la Virgen que interceda por nosotr@s, para que seamos testigos, en medio de nuestro mundo, de que Dios existe y que existiendo Dios la vida tiene otro significado. Dios es Amor, amor que nos regala como don y que nos lleva a ser testimonio de Él, haciéndose realidad en nuestra vida.

Hoy contemplamos la belleza a la que todos estamos invitad@s; la belleza que Dios nos dio, la belleza auténtica, que nos invita a vivir todo desde Dios. María es hermosa por fuera, pero, sobre todo, por dentro. El ángel está sorprendido de su belleza, le dice Ave llena de gracia, en ti no hay ningún pecado. Pues a esto tod@s nosotr@s estamos invitad@s. Así, en un monte, en el silencio y en la soledad habitada por Dios, es donde el Padre Cristóbal se encuentra con Él y con la belleza de María, que le invitan a la entrega generosa de su vida a través de la caridad.

El SI del Padre Cristóbal a Jesús Nazareno le hace sensible al dolor y sufrimiento del herman@ y decide cargar su cruz con la fortaleza de Dios dándose a los más necesitad@s de la Córdoba de su tiempo.

Pedimos a Dios por medio de María, nuestra Madre, por toda la familia Hospitalaria de Jesús Nazareno Franciscana, y por todas aquellas que llevan el nombre de Carmen en honor a la Virgen. Que ella interceda por todas y les conceda las bendiciones de Dios y mucha salud. Él es quien nos regala la belleza del corazón, para poder ver y sentir el dolor y el sufrimiento. Estamos invitadas a ser como María, a pronunciar su SÏ al Señor, “… aquí está la esclava del señor hágase en mi según tu palabra”. Que Dios nos haga bellas y transparentes como María. 

CON TODA LA FAMILIA NAZARENA HOY TE DECIMOS: “NOS ALEGRAMOS DE QUE SEAS LA MADRE DE DIOS”


Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno