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Jesucristo se hizo pobre por ustedes

Jesucristo se hizo pobre por ustedes


La Jornada Mundial de los Pobres se celebrará el próximo domingo 13 de noviembre también en nuestra Familia Nazarena, ya en su sexta edición desde su instauración, querida por el Papa Francisco al término del Jubileo de la Misericordia en 2016. El aniversario prolonga el compromiso del Santo Padre en la sensibilización de los hombres y mujeres del mundo a las necesidades de las personas que viven en la pobreza. El mensaje pontificio lanzado el 14 de junio ofrece el título y el tema de la jornada "Jesucristo se hizo pobre por ustedes", tomado de las palabras dirigidas por el apóstol Pablo a los primeros cristianos de Corinto para fundamentar su compromiso solidario, venido a menos después del entusiasmo inicial por los hermanos necesitados de Jerusalén, arrodillados por una gran hambruna, para los que pide una colecta.

La jornada “vuelve también este año -escribe el Papa- como una sana provocación para ayudarnos a reflexionar sobre nuestro estilo de vida y sobre las muchas pobrezas del momento presente”. En el trasfondo del mensaje del Papa, los dos pesarosos años de pandemia y el horrible escenario de la guerra en Ucrania: a los millones de personas empobrecidas por la pérdida del trabajo se suman millones de mujeres, niños y ancianos obligados a refugiarse como refugiados en países vecinos o permanecen en zonas de conflicto viviendo cada día con miedo y falta de alimentos, agua, atención médica y, sobre todo, seres queridos.

El pensamiento del Papa se dirige también a las numerosas poblaciones que han abierto sus fronteras a los millones de refugiados de las guerras en Oriente Medio, en África Central y ahora en Ucrania; pero también a las familias y comunidades enteras que generosamente han acogido a mujeres y niños para ofrecerles su debida dignidad, exhortándolos a no retroceder ante el esfuerzo cada vez mayor por dar continuidad a la ayuda. “¿Cómo dar una respuesta adecuada que lleve alivio y paz a tantas personas, dejadas a merced de la incertidumbre y la precariedad?”, insta el Papa Francisco. Teniendo la mirada fija en Jesús, que “de ser rico se hizo pobre por vosotros, para que vosotros os enriquecierais con su pobreza” (2 Cor 8, 9)”; su mensaje - continúa el Santo Padre - "nos muestra el camino y nos hace descubrir que hay una pobreza que humilla y mata, y hay otra pobreza, la suya, que nos libera y nos hace felices". Encontrar a quienes son pobres, acogerlos, llevar sus cargas, partir el pan con ellas y ellos, comprometerse a que a nadie le falte lo necesario, lleva a lo que de verdad importa en la vida, el amor verdadero y gratuito, para arrebatar a la superficialidad a quienes viven en la ilusoria seguridad del apego excesivo al dinero y al mal uso de los bienes y llevarlos a lo esencial del compartir y la proximidad.

Es para la Familia Nazarena seguir las huellas del Padre Cristóbal quien dedicó su vida precisamente a eso: a procurar que a nadie le faltara lo necesario, a llevar las cargas de las personas indigentes que se encontraba, a acogerlos y a ver en todas y cada una de ellas el rostro amoroso del Padre. Celebremos este día con ese mismo espíritu.