Bendición de nuevo retablo. Mérida


Un nuevo lugar de oración y veneración se ha abierto en estos días, bajo la atenta mirada del P. Cristóbal en la parroquia de San José de Mérida, su ciudad natal. La iniciativa partió tanto de las Hermanas como del párroco Jesús Sánchez Adalid. El retablo fue bendecido el pasado octubre por el arzobispo coadjutor de Archidiócesis de Mérida-Badajoz, D. Celso Morga Iruzubieta.

Desde que la Congregación decidió establecerse en la ciudad natal del Padre Cristóbal fue su deseo, en bajito y con mucha humildad, que en Mérida hubiera un espacio de culto a la figura de su fundador. La Beatificación, celebrada en Córdoba el 7 de abril del 2013, a la que asistieron una gran cantidad de emeritenses, hasta llenar 7 autobuses y muchos coches particulares, fue un acicate para que ese deseo se materializara. La Beatificación supuso un derroche de alegría: lo que tanto se había deseado, hecho realidad. El Cielo creo que lo celebró con nosotras y nosotros.

El verdadero artífice de esta iniciativa fue el párroco Jesús Sánchez Adalid. A partir de ahí se puso a trabajar buscando quien lo podría hacer y todo fue surgiendo como un milagro. Gracias, Jesús, por tu entrega, tus desvelos, por tu feligresía, gracias por tus detalles como este del altar Mérida. Nosotras, la Congregación hospitalaria de Jesús Nazareno, siempre te tendrá en sus oraciones. Gracias, por tu deseo de propagar la vida y la existencia de un Santo extremeño muy desconocido para Extremadura. Porque esto es un paso más para difundir en Mérida la gran noticia de que tienen un paisano en el Cielo que ruega por ellos ante Dios, el Beato Padre Cristóbal de Santa Catalina.


Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno