Renovación de votos de Jesula Mathieu
“El sí no nace de la perfección, sino de la confianza.”
La renovación de mis votos no ha sido repetir unas palabras, sino volver a decir sí. No el sí ingenuo de los comienzos, sino un sí que nace después de haber caminado, de haber tropezado, de haber reconocido mis límites y de haber comprendido que las dificultades también enseñan. Ha sido un sí pronunciado con más conciencia y con más amor, ya no desde lo que soñaba ser, sino desde lo que soy hoy, con lo que tengo y con lo que me falta.
He aprendido que la vocación no es algo que se alcanza de una vez para siempre, sino una respuesta que se renueva día a día, paso a paso. Como nos recordaba el Padre Cristóbal, se trata de caminar con los pies bien puestos en la tierra y el corazón abierto a Dios, dejando que la vida misma vaya purificando el llamado. No es un camino fácil, nunca lo ha sido, pero en cada etapa, en cada cansancio y en cada duda, siempre he sentido su presencia fiel.
Jesús Nazareno no camina delante como una idea lejana o un ideal inalcanzable; camina conmigo, me sostiene cuando flaqueo, me espera cuando me detengo y me vuelve a llamar cuando me disperso. En su mirada encuentro la fuerza para seguir, y en su cercanía descubro que la vocación se hace verdadera cuando se vive desde la fragilidad confiada y la entrega cotidiana.
Aquí estoy, no con todo resuelto, sino con la vida abierta. El sí que renuevo no nace de la perfección, sino de la confianza. Desde ahí quiero seguir caminando con Cristo, paso a paso, dejándome sostener por Jesús Nazareno, aprendiendo cada día que la fidelidad se construye en lo sencillo y en lo cotidiano.
Oración
Jesús Nazareno,
a ti confío mi futuro y mi vocación.
No me pidas perfección,
enséñame a confiar.
Sostén mi sí cada día,
en la fragilidad y en la entrega sencilla.
Camina conmigo cuando el camino pese
y haz de mi vida una respuesta fiel a tu amor.
Hna. Jesula Mathieu
Hna. Hospitalaria de Jesús Nazareno






