INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA


"Una espada te atravesará el alma a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones" (Lucas 2:35).

Uno de los días más especiales en la Iglesia Católica es la celebración de la fiesta del Inmaculado Corazón de María, la cual es una devoción para conmemorar la vida de la Virgen María y su amor maternal por Jesús y todos los hombres y mujeres.

El fundamento para esta celebración está basado en que el corazón de María intercede -con su amor maternal- por todos los seres humanos que el propio Jesús le confío antes de morir. Por esta razón su Inmaculado Corazón es venerado y se le solicita su ayuda durante el camino que lleva hacia su hijo.

La Fiesta del Inmaculado Corazón de María se celebra un día después de la festividad del Sagrado Corazón de Jesús (viernes) y la Iglesia Católica decidió hacer ambas celebraciones en días consecutivos para señalar que los corazones de madre e hijo son inseparables.

“Del corazón parte todo movimiento vital, dice Claudio Bernard, y así es principio de vida. Continúa vigilante cuando los demás órganos se silencian en su derredor. Jamás reposa; mientras todo duerme él palpita. Mientras palpita la vida se puede restablecer, Cuando cosa de palpitar la vida se acaba irrevocablemente, Así como su primer movimiento fue el signo cierto de la vida, su última palpitación es signo cierto de la muerte”

Experiencia vivida de una Hermana Hospitalaria: 

“En una de las etapas de formación a la Vida Religiosa, tuve la dicha de compartir la misión con la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, popularmente conocidos como Claretianos (en latín: Cordis Mariæ Filius, C.M.F). La misión consistía en  acompañar y preparar a un grupo de jóvenes, adolescentes y niños en un comedor popular de los Claretianos, prepararlos para el sacramento del Bautizo y así también para los demás sacramentos, percibía algo especial desde mi vida Hospitalaria en esta misión, era el ojo de la FE que me ayudaba a descubrir la simplicidad, la inmensidad de la bondad de Dios Padre para acoger con hospitalidad de cada uno el detalle de conocer a Dios a través del Inmaculado Corazón de María, además una participación muy notable en cada pequeña reflexión que realizaba con Ellos, en todo momento con sus palabras sencillas he aprendido con ellos a profundizar el Misterio del gran Amor del Corazón de María”.


Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno