LA UTILIDAD DE JUDAS


Fue elegido un día por Jesús para formar parte del círculo más íntimo de sus amigos, incluso le lavó los pies poco antes de su traición. ¿Qué paso entonces?

¿Codicia de Judas? ¿Jesús no era lo que él esperaba?

Lo que sí tenemos claro es que había una profecía de Zacarías que Judas cumplió. Juan 17, 12 nos lo confirma y nos lo ratifica Hch. 1, 16, lo que ya el Rey David nos cantaba en el salmo 41: 9, y me cuestiono:

                          ¿“TODO ESTA ESCRITO”?

Pero entonces ¿necesitamos A JUDAS para la salvación de la Humanidad?, ¿también necesitamos A LOS POBRES, para nuestra salvación?  ¿Necesitamos LOS PECADOS para ponernos ante quien los perdona?

No sé las respuestas de todas estas cuestiones, aunque creo que en todas contestaría un “SÍ” rotundo, pero si hay que tener claro que “La cruz se comprende mejor por sus efectos que por sus causas”. “Que Dios participa de nuestro sufrimiento para vencerlo” como dice San Agustín, como participo del sufrimiento de Judas, que aunque no pidiera perdón, Judas no era consciente de que formaba parte del plan divino de Dios.

Nuestras decisiones igual que la de Judas aun con nuestro inolvidable “libre albedrio” encajan perfectamente en el plan soberano de Dios.

Solo con una diferencia, Judas podía haber caído rodilla en tierra y pedir perdón, porque los pecados no limitan a Dios sino nuestra poca capacidad de arrepentimiento.

Como dice el Cardenal franciscano Rainiero Cantalamessa que “LA MAYOR TRAICION DE JUDAS FUE HABER DUDADO DE LA MISERICORDIA DE DIOS”.

Rodilla en tierra, mi Dios, como un perpetuo Judas, te pido perdón, porque pronto cargarás con mis debilidades y mis flaquezas, pero sobre todo con mi falta de arrepentimiento, GRACIAS, JUDAS, POR ENSEÑARME LO QUE ME FALTABA.


Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno