Dos nazarenas de campamento de verano


PARROQUIA “HERMANO SAN RAFAEL” BURGOS

LEMA: “ENCUENTRA TU PODER”

Ilusionadas, con mucha emoción y dispuestas a vivir esta experiencia, Rocío Mayta y yo, Rosibel Mozo, nos aventuramos a compartir con los niños y jóvenes de nuestra parroquia, unos días especiales a pesar de la normativa COVID. Iniciamos nuestra andadura el día 16 de Julio rumbo a un pueblecito de León, Vecilla de Curueño, y volvimos el 24, justo coincidiendo con la celebración de la fiesta de nuestro Padre Cristóbal. Nos llenó de alegría el poder iniciar la mañana rezando Laudes con D. Álvaro y celebrar la Eucaristía en honor de nuestro Padre Cristóbal.

Participamos aportando nuestro granito de arena como ayudantes de los monitores; fue un trabajo arduo y difícil pero muy interesante, para hacer llegar los objetivos propuestos de cada uno de los temas que se desarrollaron: Todos en torno al lema principal: “TODOS ¿DIS? CAPACITADOS “,” DIOS ESTÁ PROHIBIDO”, "SIN AGUA NO HAY VIDA”, “JUGUETES SIN DINERO”, “SALVEMOS EL PLANETA”, “¡SÍ, MI MARISCAL!“, "¿COMIDA PARA TODOS? “, “SE BUSCAN LÍDERES, “ERES UNA MISIÓN”.

Para poder encontrar el poder en uno mismo, a un Dios misericordioso que nos ama tanto, nosotros solos no podemos reconocerlo. Para ello se nos presentó a un héroe en el campamento, “EL CAPITAN CALZONCILLO” y dentro del humor nos presentó a un dios héroe por amor a sus hijos “NOSOTROS”.

Muchas veces no queremos darnos cuenta de los dones que Dios nos ha regalado como el poder de: compartir, amar, perdonar, servir, escuchar, sonreír…etc. De esta manera se nos hizo ver cómo todos estamos invitados a proclamarle con el nombre del Dios de las misericordias infinitas.

Pero no todo salió como se esperaba; tuvimos un invitado inesperado famoso y mortal llamado “CORONA-VIRUS” que nos aterrorizó, preocupó y confinó a uno de los grupos burbuja, que con mucha tristeza tuvo que regresar a casa para guardar la cuarentena. Los demás grupos junto con los monitores y el coordinador continuamos el campamento a pesar de las circunstancias.

Participar, disfrutar y trabajar nos ha ayudado a ver todo el mucho y difícil trabajo que hay detrás de cámaras, antes y después de organizar un campamento. Esto, sin embargo, nos ha sido una experiencia muy positiva para nosotras, al no haber participado nunca en otros campamentos.

Agradecemos a Jesús Nazareno, a nuestras hermanas de Congregación que nos permitieron compartir con la parroquia, la sensibilidad, la docilidad, la pureza, e inocencia de los niños y la astucia de los jóvenes; a la vez damos gracias a Don Emilio, Párroco, a Don Álvaro el coordinador del campamento, a los monitores, niños y jóvenes, cociner@s, y a todos en general, por la confianza, el cariño  y todo lo que con ellos hemos aprendido en la guía y ayuda a los niños y jóvenes.


Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno