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JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA

JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA


El 2 de febrero, día en que se celebra la festividad de la Presentación de Señor, celebramos la XXVI jornada mundial para la vida consagrada. “CAMINANDO JUNTOS” es el lema de este año, que desde ya nos mueve a estar abiertas y encaminados a la Sinodalidad a la que hemos sido convocados por la Iglesia universal. 

Desde la CISVA, se nos invita reflexionar sobre la participación, a la que nos invita el Sínodo de Obispos, como invitación a que cada uno de nosotros haga su propia parte, es decir, una invitación a participar: ninguno se excluya o se sienta excluido de este camino, ninguno, ninguna piense «no me corresponde». A todos, a todas se nos pide entrar en el «dinamismo de escucha mutua, llevado a cabo en todos los niveles de la Iglesia, implicando a todo el pueblo de Dios» (Papa Francisco, Discurso a la Diócesis de Roma, 18 de septiembre de 2021 ).
Se trata, ante todo, de un camino que interpela a cada comunidad vocacional en su esencia de ser expresión visible de una comunión de amor, reflejo de la relación trinitaria, de su bondad y de su belleza, capaz de suscitar nuevas energías para confrontarnos concretamente con el momento actual. Si volvemos a nuestra llamada vocacional, volvemos a encontrar la alegría de sentirnos y ser parte de un proyecto de Amor por el cual otros hermanos y hermanas, antes de nosotros y con nosotros, han entregado la propia vida. ¡Cuánto entusiasmo en los inicios de nuestras historias vocacionales! ¡Cuánto asombro al descubrir que el Señor me llama también a mí para realizar este sueño de bien para la humanidad! Reavivemos y cuidemos nuestra pertenencia, porque, lo sabemos bien, con el tiempo se corre el riesgo de perder fuerza, sobre todo cuando sustituimos la atracción del nosotros la con la fuerza del yo.
La primera característica de la participación es la pertenencia: no puedo participar si me concibo como el todo y no me reconozco parte de un proyecto compartido, y si no arraiga en mí la convicción de que «¡cuerpo y miembros deben estar unidos para vivir!», de que «la unidad es superior a los conflictos, ¡siempre!» (Papa Francisco, Audiencia, 19 de junio de 2013). 

Por eso creo que es una fiesta de alegría por la esperanza y el encuentro; contemplamos a María y José llevando a Jesús al templo. Ellos emprendieron un camino para hacer una ofrenda obedeciendo la ley de Moisés, luego de la purificación de la madre y es allí que se produce un encuentro marcado también por la esperanza y gozo entre Simeón y Ana con Jesús, ellos inspirados y encaminados por el espíritu santo, ahora son testigos humildes de que la salvación ha llegado y hay que darlo a conocer y es entonces que se dar lugar al encuentro de Jesús con el pueblo de Dios.

Celebrar la jornada de la vida consagrada en este año especial es ponernos en camino como lo hizo María y José, Simeón y Ana y desear ese encuentro con el Señor mismo que nos invita a seguirlo y a ponernos en camino como lo hizo el Padre Cristóbal y los hermanos y hermanas que nos precedieron y las que seguimos en este camino deseando corresponder a su llamada en fidelidad, comunión, servicio… en ese caminar juntas a donde su amor nos llama. También en muchos diversos carismas de vida consagrada

Para este año que celebramos la Jornada mundial de Vida Consagrada en su versión XXVI los obispos (comisión episcopal para la vida consagrada) nos explican el significado del Lema “Caminando Juntos” es interesante y revitalizador tenerlos en cuenta y leerlos completamente.

  • El lema «La vida consagrada, caminando juntos»evoca a volver la mirada al mismo Jesús «que se proclamó «camino, verdad y vida» (Jn 14, 6)».
  • Para la vida consagrada, «la invitación a caminar juntos supone hacerlo en cada una de las dimensiones fundamentales de la consagración, la escucha, la comunión y la misión».
  • Caminar juntos en la consagración, explican, «significa ser conscientes de la llamada recibida, la vocación compartida y la vida entregada. En el fondo, supone darse cuenta de que a Dios solo se le encuentra caminando».
  • caminar juntos en la escucha de la Palabra de Dios, matizan que «este camino común para encontrar a Dios solo se puede hacer desde la escucha». «Agudizar el oído para escuchar al Espíritu, a los hermanos con los que se comparte la vida y a la humanidad herida con sus gozos y tristezas es la mejor garantía para caminar juntos por las sendas de la fidelidad a la propia vocación», señalan.
  • caminar juntos en la comunión, significa que «los consagrados están llamados a ser en la Iglesia y en el mundo <expertos en comunión>”. Una comunión que se ha de manifestar con Dios, con los que se comparte la vida y con toda la humanidad.
  • «caminar juntos en la misión supone descubrir «la dulce y confortadora alegría de evangelizar» (EN, n. 80) y experimentar simultáneamente la alegría de creer y el gozo de comunicar el Evangelio«. En referencia a la vida consagrada, señalan, «caminar juntos en misión supone reforzar la corresponsabilidad y el compromiso en la misión de la Iglesia local aportando sus dones carismáticos sin perder nunca de vista la disponibilidad a la Iglesia universal».

 Podéis leer el mensaje completo que ha publicado la Conferencia Episcopal para este día en el siguiente enlace: 

https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/01/Jornada-de-la-Vida-Consagrada-2022-materiales.pdf