Poner tu vida al servicio del plan de Dios
“Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”.”
José es también llamado a colaborar en el plan de salvación de Dios, aceptando la maternidad virginal obrada en María, aunque en el primer momento no entiende lo que sucede, y no le es fácil admitir tal situación, sin embargo, cuando revela el plan de Dios acepta haciendo lo mandado por medio del anuncio del ángel “José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados”.
Vemos en este pequeño relato la gran fe de San José, su entrega su servicio, su amor y su generosidad para con Dios “cuando despertó José, hizo lo que le había dicho el ángel del Señor y se llevó a su mujer a su casa”. José, de otra manera, también pone su vida al servicio del plan de Dios, como esposo de María, aceptando la paternidad adoptiva de Jesús. No dejamos de admirarle porque es una referencia en la fe, por su disponibilidad para colaborar en los planes de Dios, así como su confianza, y la entrega a la familia de Nazaret como padre y esposo.
Señor, danos la madurez y asertividad para a prender de San José a no herir y a no juzgar a las personas por sus errores, debilidades, etc. la mejor actitud de todo creyente debería de como la de José, que cuida y protege la dignidad de Jesús y María.
Nosotras, como hijas de Jesús Nazareno y del beato Padre Cristóbal, nos unimos en oración por todas las familias que esperan a un hijo, así como nosotros esperamos abrazar a Jesús, presente en las hermanas y hermanos, el día 24 de diciembre.






