Revista Esportilla 138


Diciembre 2018

EDITORIAL

El sueño de Dios... y lo pusieron en un pesebre porque no había sitio para ellos en la posada”

Gozo tus horas, Niño,
en duermevela.
Canto una nana, canta tu centinela.
Duerme, mi Niño, duerme,
descansa y sueña
que al odio vence el amor.
¡Es Nochebuena!
Perdón, despierta, Niño,
rompe tu sueño,
la pederastia trueca Cielo en infierno.
Los niños son, mi Niño,
carne de anzuelo.
La sal se vuelve sosa.
¡Es sacrilegio!
África es un volcán, arde por dentro
y todo el “Mare nostrum”
es tumba de ellos.
Que hay niños que madrugan
desde el silencio
a la ausencia del amor.
¡Despierta, presto!
El hombre es para el hombre
lobo irredento.
Despierta, recréanos
el “hombre nuevo”.

Que el viento de la guerra
inunda el mapa
y siembra de amapolas
tu tierra santa.
Que a las niñas de Nigeria
violan y matan.
pueblos enteros viven bajo las mafias.
Despierta que las olas todo lo arrasan.
Despiértanos, por favor,
Niño del alba.
Despierta, Niño, sueña
que estás despierto.
Es Navidad, no duermas,
llora mi pueblo.
- Es Navidad, mi Niño,
Ven a mi encuentro.
- Pero... “ensancha tu tienda”
y... todos dentro.
La historia enmudeció
y nació el Verbo.
Despertad, hagamos
verdad su sueño.
El sueño de Dios
...y lo pusieron en un pesebre porque no había sitio para ellos en la posada”

Antonio Bellido Almeida.
Navidad 2018


Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno